NUEVE AÑOS DE INTENSA LUCHA
Fueron nueve largos años de dura e intensa lucha que
tuvieron como fecha de referencia la del 11 de julio de 1979,
jornada de constitución formal, en el hotel Cervantes,
de la Junta Gestora pro-Autonomía, en la que estaban
representados todos los partidos políticos y movimientos
ciudadanos y que aprobó la propuesta de Pedro Fernández
Montes de redactar un Manifiesto que fijara las bases y la filosofía
que habrían de regir el movimiento ciudadano y expresara
los motivos explícitos de la demanda de segregación
de Málaga, fijando además las "reglas del
juego" en la iniciativa para evitar con ello la capitalización
partidaria del movimiento.
Se pretendía, en todo caso, evitar caer de nuevo en los
errores cometidos en 1968, cuando un movimiento similar fracasó
por exceso de improvisación, falta de coordinación
y unidad de criterios y, sobre todo, no haber contado con el
conjunto del pueblo de Torremolinos.
El propio Pedro Fernández Montes aportó un borrador
de Manifiesto formado por 14 puntos y que, sometido a deliberaciones
y reducido a 12 únicos puntos, fue definitivamente aprobado
el 16 de agosto de 1979, estableciéndose la fecha del
día siguiente para que los partidos políticos
y representantes de asociaciones y entidades rubricaran formalmente,
en el mismo hotel Cervantes, el Manifiesto Pro-Autonomía
de Torremolinos.
Se pretendía, por tanto, dar la máxima proyección
pública al acto, considerado el verdadero punto de arranque
de la consecución de la independencia a corto plazo,
teniendo en cuenta que los partidos políticos firmantes
contaban con una amplia mayoría en el Ayuntamiento de
Málaga, lo que garantizaba a priori que, imponiéndose
la coherencia política, el proceso seguiría su
curso de forma rápida.
|
 |
Pero no fue así. El sorprendente cambio de actitud, en
contra de lo mantenido hasta ese mismo momento, tanto del Partido
Socialista Obrero Español (PSOE) como del Partido Comunista
de España (PCE) de Torremolinos, se consumó en
su negativa a firmar el Manifiesto, aduciendo "cuestiones
de óptica, política interna y disciplina de partido"
y anunciando su abandono de la Gestora.
Esta súbita transformación representó un
duro revés para las aspiraciones de independencia, ya
que PSOE y PCE contaban con la mayoría absoluta en el
Ayuntamiento de Málaga, mientras el resto de formaciones
y colectivos mantenían su postura y suscribían,
como estaba previsto, el Manifiesto Pro-Autonomía de
Torremolinos.
|
Nueve meses después de estas iniciativas, el movimiento
contaba ya con 3.000 socios, de entre las 9.000 personas mayores
de edad empadronadas entonces en Torremolinos, muchos de las
cuales se sumaron, el 7 de junio de 1980, a la multitudinaria
asamblea constituyente celebrada en la antigua plaza de toros,
donde quedó conformada la Junta Pro-Autonomía
de Torremolinos, cuya principal singularidad fue sin duda la
co-presidencia de cinco personas: Eusebio Arribas Castillo,
Manuel Campoy Hernández, Pedro Fernández Montes,
Roberto Olarra Pappalardo y José Sánchez Escaño,
siendo nombrado secretario José Ramón del Cid
Santaella; vicesecretario, Antonio Abril de Toledo; tesorero,
Domingo Avisbal Márquez; contadores, Antonio Caffarena
Marín, Juan Montes Pinto, Francisco González Leal
y Juan Vallejo Martín, y vocales, Salvador Alarcón
Mercader, salvador Buendía Rodríguez, Francisco
Cabrera Cerdán, Antonio Fernández Jiménez,
José Fernández Montes, Manuel Flores Cruzado,
Luisa Gimilio Amate, Rafael Gómez Martín, Antonio
Gómez Quesada, Angeles Guerrero (viuda de Bóveda),
Ernesto López Serrano, Antonio Muñoz de la Rosa,
Lázaro Navarro Pérez, Gilberto Peña Ferre,
Salvador Porras Canales, Manuel Rascón Medina, Francisco
Rivera Márquez, Francisco Romero Avila, Francisco Tejada
Gómez y José Isidro Villanueva, además
de Isabel Manoja Serra, nombrada coordinadora.
|
|
| | | | | | | | | |
|
| |
|